Si buscas una manera de atraer más clientes en tu Lamason Shop, implementar los cupones de descuento es una de las mejores herramientas de marketing.

El uso de los cupones es una técnica de venta que lleva bastante tiempo usándose en el comercio offline (principalmente en supermercados), en estos últimos años su uso se ha extendido mucho en el comercio electrónico, sobre todo por la gran ventaja que tiene a la hora de segmentar la oferta y aplicándola sólo a los clientes que a ti te interese.

Ten en cuenta los siguientes consejos antes de lanzar un cupón

  • Determina cuáles son tus 3 o 5 productos más vendidos y escoge el de mayor margen de beneficio para definir tu cupón de descuento.
  • Haz una lista de todos los clientes que hayan repetido compra alguna vez y envía un cupón de descuento exclusivo para ellos vía email. Es más fácil que un cliente que ya ha comprado te vuelva a comprar, que conseguir uno nuevo.
  • Destaca siempre la fecha límite del cupón para que el cliente tenga una sensación de urgencia y aprecie mucho más el descuento.
  • Crea cupones de descuento para las temporadas bajas con el fin de mitigar el descenso de ventas.

Si aún tienes dudas de cómo aplicar los cupones de descuento en tu Lamason Shop, en nuestro video te explicamos el paso a paso:

Varias son las razones que han empujado a los consumidores a comprar más desde sus móviles: es fácil y puede hacerse en cualquier momento.

Es un hecho que posiblemente ya nadie discute: el boom de los dispositivos móviles ha hecho que los smartphones estén siempre presentes y que los consumidores los lleven consigo a todas partes. Estén donde estén y estén haciendo lo que estén haciendo, los consumidores tienen siempre con ellos su smartphone y lo emplean para cada vez más y más cosas. Buscan en tiempo real lo que necesitan, se hacen con recomendaciones de consumo y, por supuesto, compran. El crecimiento de la presencia del móvil en el día a día de los consumidores ha hecho que cada vez se emplee más y más como una pasarela de consumo.

Si hace unos años, el móvil tenía que saltarse ciertas barreras en cómo lo veían los consumidores y cómo se sentían a la hora de emplearlo para comprar, ahora mismo eso ya no es tan necesario. Dado que el móvil se ha integrado en el día a día y se emplea para muchas más cosas (y cosas ‘sensibles’, como, por ejemplo, acceder a la cuenta bancaria y hacer transacciones monetarias), los consumidores se sienten cada vez más seguros usándolo en su consumo. Las oportunidades para hacer compras desde el móvil son muchas. Los consumidores usan sus desplazamientos en transporte público al trabajo, los tiempos muertos o los propios procesos de compra en tiendas, cuando comparan lo que ven en la tienda física con lo que encuentran online.

De hecho, el poder del móvil en el comercio electrónico va a ser cada vez más y más fuerte. Las estadísticas así lo indican, apuntalando el peso del mcommerce en el futuro de las compras online. En realidad, se podría decir que lo apuntalan ya en el presente.

Un tercio de las compras online, desde el móvil

Las últimas cifras llegan desde Estados Unidos, donde, según las previsiones de eMarketer, más de un tercio de las ventas de comercio electrónico en 2019 llegarán desde el mcommerce. El comercio electrónico desde el móvil moverá 203.940 millones de dólares, lo que supone un 34% de todo lo que se venderá en comercio electrónico en EEUU en 2019.

Aunque la cantidad sigue siendo más baja que las ventas desde ordenador, que todavía dominan, el mcommerce es quien muestra una tendencia más alcista. El ecommerce ‘tradicional’ está creciendo a un ritmo del 5% anual. El mcommerce crecerá en 2019 un 37,7% y lo hizo en 2018 en un 43,7%. Y, además, el mcommerce llega a cada vez más consumidores. Se espera que al menos la mitad de los usuarios de smartphones haga cuando menos una compra desde sus móviles este año. Por supuesto, los consumidores más jóvenes son quienes están comprando más desde sus terminales móviles y empleando las apps de las compañías en cuestión.

Los datos son muy similares además en los demás mercados. La última estimación sobre lo que ocurre en España no es tan reciente como la que eMarketer publica sobre el mercado estadounidense pero va también en esa línea. El último informe del Observatorio Cetelem sobre ecommerce concluía que “el 63% de internautas españoles encuestados que han comprado online declara haber realizado alguna de sus compras a través de su dispositivo móvil”.

El 2018 Global Payments Report de Worldpay señalaba que Holanda, el mercado europeo que crecía más rápido en mcommerce, lo hacía a un ritmo del 26% anual. “En el mundo de hoy, los consumidores están apoyándose en sus móviles para múltiples actividades, desde pagos a planear sus finanzas. El crecimiento del mcommerce es una de esas actividades”, apuntaba en la presentación hace unos meses de esos datos Mark Fleming, general manager en EMEA, en Global Enterprise eCommerce de Worldpay.

Otro estudio, este de diciembre de 2018, ya apuntaba que un tercio de todas las ventas de comercio electrónico que se habían registrado en europa en el año anterior llegaban desde un dispositivo móvil y que los consumidores iban a comprar cada vez más en estos dispositivos.

Por qué crece el m-commerce

Además de la rápida y creciente presencia que los móviles tienen en el día a día de los consumidores, hay unas cuantas razones más que están haciendo que el mcommerce se asiente de forma cada vez más sólida entre las opciones de compra de los consumidores.

Por un lado, está el hecho, como recordaban en el estudio de diciembre sobre mcommerce europeo, de que los vendedores ofrecen cada vez mejores aplicaciones y mejores sites móviles. Esto hace que comprar desde el smartphone sea más sencillo: los consumidores tienen una pasarela cada vez más efectiva para hacerlo.

Por otro lado, también está la cuestión de que cada vez vemos de una manera menos limitada el cómo y cuándo comprar. Esto es, ya no limitamos a un momento y a una ventana de oportunidad el momento de las compras online. Compramos cuando queremos, que suele ser el momento en el que pensamos en un producto, lo recordamos, lo vemos o tenemos el hueco necesario en nuestro tiempo para hacer el proceso de encontrarlo.

Uno de los datos del Observatorio Cetelem era, de hecho, que el ecommerce “no entiende de horarios”. El 68% de los consumidores reconocía entonces que había comprado online cualquier día de la semana.

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tiempo paisaje

Alguien se graduó a los 22 pero solo consiguió trabajo a los 27, alguien ya tenía un postgrado a los 25 pero murió a los 50. Mientras que otro se graduó a los 50 y vivió hasta los 90.

Hay alguien que está todavia soltero mientras que otro que estudio la secundaria con el, ya es abuelo.

Hay quienes tienen pareja y aman a otra, hay quienes se aman y no son nada.

Obama se retiró a los 55 y Trump empezó a los 70. Todos en este mundo viven de acuerdo a su propio tiempo. Las personas que te rodean pueden parecer ir delante de ti, y algunos parecen ir detrás de ti, pero todos están corriendo su propia carrera en su propio tiempo. No los envidies, están en su vida y tú estás en la tuya.

Así que, relájate. No has llegado tarde. No has llegado temprano. Estas justo a tiempo

Estuvimos presentes en la primera reunión con la comisión directiva de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico.

La sexta edición del Hot Sale ya tiene fecha y está abierta la convocatoria a empresas para participar del gran evento de ventas online organizado por la Cámara Argentina de Comercio Electrónico.

Aquí  un instructivo, paso a paso, para que las empresas puedan participar del Hot Sale.

La Cámara Argentina de Comercio Electrónico anuncia su nueva edición del Hot Sale que se realizará el próximo 13, 14 y 15 de mayo. Las empresas ya pueden inscribirse y participar de este evento que le brinda la posibilidad de posicionar su tienda online, impulsar sus ventas y promocionar sus productos en el sitio oficial www.hotsale.com.ar, así como sumar nuevos clientes en todas partes del país.

¿Cómo participar?

La CACE promueve distintas iniciativas para que todos los que estén interesados en sumarse tengan a disposición todas las herramientas necesarias para hacerlo de modo fácil y sencillo.

Las empresas interesadas pueden conocer el detalle de opciones de sponsoreo aquí. Las fechas límite para participar del evento son: 28 de marzo para las empresas no socias y 4 de abril para las socias.

Aquellas empresas que no sean socias de CACE y quieran participar de la acción, primero deberán gestionar la asociación a CACE a través del siguiente formulario o escribiendo directamente al mail [email protected].

“Desde la CACE organizamos este tipo de eventos donde empresas de todo el país tienen la oportunidad de impulsar sus ventas y llegar a nuevos usuarios. Hace 20 años trabajamos en profesionalizar la industria del eCommerce y evangelizamos las buenas prácticas para que las empresas estén preparadas para estas iniciativas. El año pasado más de 450 empresas participaron de este evento en el cual se vendieron 85,5 millones de pesos por hora a través de más de 1.9 millones de órdenes de compra en sólo tres días. En esta sexta edición esperamos continuar creciendo tanto en cantidad de usuarios como en ventas; por eso queremos invitar a todas las empresas a que se sumen y sean parte del Hot Sale 2019”, sostuvo Gustavo Sambucetti, Director Institucional de CACE.

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El marketing no es solo para multinacionales.

Cuando se habla o se escribe sobre una historia de éxito de una startup, se suelen incluir ciertos elementos recurrentes que son casi parte de lo que se da por sentado que será la narrativa de su historia de éxito. Suele haber una historia personal vinculada a quienes han fundado la compañía, una visión adelantada que ha sabido encontrar un nicho de mercado o una historia sobre la relación con sus consumidores.

Además, se da casi por sentado que se contará una historia de superación, sobre como empezaron con casi nada y ahora se están convirtiendo en la nueva gran empresa del mercado o el elemento de moda. Es casi parte del folklore de los emprendedores: nacer en un garaje y luego crecer y crecer para acabar convirtiéndose en un gigante.

En esa narrativa, poco es lo que se suele contar sobre el trabajo de creación de la imagen de marca y mucho menos sobre la estrategia de marketing y sobre cómo se posicionó a la compañía en cuestión echando mano de una buena campaña marketera. Es como si el marketing no fuese necesario en esas historias (que, no olvidemos, son ellas también parte de la estrategia de marketing) y es como si no lo hubiesen necesitado para encontrar su lugar en el mercado y para llegar a los consumidores.

En la narrativa recurrente sobre las startups, el éxito llega por su producto y los consumidores lo encuentran en medio de la amplia oferta de productos y servicios disponibles casi por ciencia infusa.

El marketing es crucial

Y, sin embargo, esa creencia es en cierto modo una visión romántica de las cosas, una manera de ver la realidad de las empresas que apunta demasiado hacia un lugar y borra de la historia otro punto muy importante. Porque, se mire como se mire y se haga como se haga, para llegar a los consumidores y para conectar con las audiencias tiene que emplearse el marketing. El marketing es muy importante tanto para las startups como para las pymes.

De hecho, el marketing – y saber emplearlo en el proceso de lanzamiento de la compañía – es lo que puede funcionar como elemento clave para llegar al mercado y para que los consumidores descubren y conecten con las propuestas. Como apuntan en un análisis de Marketing Week, el mundo está lleno de buenas ideas, pero si esas ideas quieren conectar con los potenciales consumidores tendrán que introducir desde un primer momento una estrategia de marketing en su plan de negocios.

Dos creencias erróneas

Habitualmente, las pequeñas empresas y las startups suelen dejar de lado el marketing por dos motivos. Por un lado, piensan que la estrategia de marketing y el realizar acciones en este terreno (o en el de la publicidad) es algo que queda para las grandes compañías. Son los gigantes multinacionales quienes tienen que hacer marketing y quienes tienen músculo para lanzar sus campañas, se dicen.

Por otro lado, dan por sentado que no tienen dinero para hacer marketing y que cualquier inyección de capital que llegue a la compañía debe emplearse para cualquier cosa antes que para hacer marketing.

Las dos ideas parten de posiciones un tanto equivocadas. Los gigantes ciertamente hacen marketing y lo hacen a una escala que ninguna pyme podrá igualar, pero eso no quiere decir que el marketing sea solo para ellos. Cada compañía puede hacer las cosas según sus capacidades. Lo mismo ocurre con el dinero: el marketing cuesta dinero, ciertamente, pero se pueden emplean presupuestos diferentes y también se debe asumir que, igual que ciertas inversiones se consideran determinantes e inevitables, ocurre algo similar con el marketing.

Simplifica el desarrollo de la propia empresa

De hecho, contar con una estrategia clara de marketing desde el primer momento puede ayudar a hacer mejor las cosas en otros terrenos clave. Como explica al medio británico una startup, tener una responsable de marketing y una estrategia marcada, habiendo diseñado cómo iba a ser la marca, ayudó a perfilar mucho mejor el diseño del producto.

A eso se suma que tener una buena estrategia de marketing – o simplemente una estrategia – simplifica el proceso de adquisición de nuevos consumidores. El marketing es el que llega a ellos y el que les lleva a encontrar a la compañía y su producto.

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PuroMarketing

Compañías de diferentes sectores toman la decisión, mientras el plástico se convierte en un activo de marca tóxico.

Si un material se ha convertido en una especie de icono del siglo XX y de cómo han cambiado las relaciones entre los consumidores y los productos (y la huella que estos generan), ha sido el plástico. El plástico se empezó a producir de forma masiva tras la II Guerra Mundial y se convirtió en el elemento que se empleaba para todo. Los productos eran de plástico, el plástico servía para todo y el packaging se llenaba también de plástico. Las empresas lo empleaban de forma masiva y crearon una cultura en la que el plástico se convertía en un material de usar y tirar. Una vez empleado, acababa en la basura.

El frenesí del plástico no ha terminado, pero sí la visión del material como una especie de solución mágica a todos los problemas. Cada vez se es más consciente del impacto que tiene en el entorno y la visibilización de problemas, como las grandes islas de plástico que flotan a la deriva en el océano, han ido mostrando la cara menos glamurosa del plástico.

Por tanto, en los últimos años el plástico se ha convertido en un activo tóxico. Lo ha hecho en la visión que los consumidores tienen del mismo, siendo cada vez más conscientes de su huella medioambiental, pero también a nivel legislativo. Los estados están aprobando cada vez más leyes que restringen el uso del plástico, como ha ocurrido con las bolsas de plástico y la ley que prohíbe su distribución gratuita. El plástico es ahora un problema más para las empresas.

Carlsberg ha eliminado las anillas plásticas

El plástico desaparece

Las empresas han ido anunciando medidas para reducir o eliminar el uso de elementos de plástico. Las pajitas, omnipresentes en las cadenas de comida rápida, fueron uno de los grandes temas del verano, a medida que grandes compañías iban anunciado que abandonaban su uso. Disney prevé erradicarlas en sus parques este año y Starbucks señaló que lo hará a partir de 2020.

Pero donde el peso de la nueva imagen negativa del plástico se está notando más es en el packaging. Las grandes compañías están empezando a cambiar cómo presentan sus productos, pero también lo hacen las pequeñas. El plástico – o más bien su ausencia – es uno de los temas candentes en diseño de packaging.

Hace unos meses, Carlsberg presentaba un nuevo pack de cervezas que eliminaba la anilla plástica que las unía y empleaba un adhesivo diseñado a medida.

La campaña de Carrefour para evitar los envases plásticos

Las cadenas de supermercados también están reduciendo el plástico o usando alternativas, como las bolsas de papel que usan ahora cadenas como Gadis o como Lidl. Otras, como Carrefour, están ensayando alternativas. La multinacional va a permitir en sus centros de España que los clientes “usen sus propios recipientes y bolsas para realizar sus compras en carnicería, charcutería, pescadería y frutería”, como explicaban en una nota de prensa. Los recipientes para el uso tendrán que ser transparentes y con tapa o, en el caso de la frutería, una bolsa o malla transparente.

Pero lo cierto es que la penalización del plástico no solo se centra en elementos puntuales. Algunas compañías han directamente suprimido su presencia de forma total. Samsung es una de las empresas que anunció que iba a eliminar el plástico de todo su packaging.

En una nota de prensa, hace unas semanas, apuntaba que desde ya la primera mitad del año iba a sustituir el plástico de todo el empaquetado de sus productos por “materiales ambientalmente responsables, como elementos reciclados, bioplásticos y papel”. La compañía se convertía así en una más de las que se sumaban a la llamada economía circular.

El nuevo packaging sin plástico de Samsung

Una bomba a punto de estallar

Lo interesante del movimiento de Samsung no es solo el salto al packaging libre de plástico, sino también lo que la compañía dijo cuando presentó la decisión. “Adoptaremos materiales más sostenibles para el medio ambiente, incluso si esto supone un incremento de costes”, explicaba en la nota de prensa del lanzamiento Gyeong-bin Jeon, director de Samsung’s Global Customer Satisfaction Center.

Este dato es importante porque permite comprender cómo han cambiado las cosas para las empresas y cómo el plástico se ha convertido en la bestia a eliminar. El coste en términos de imagen de seguir empleando plástico en exceso se ha convertido en demasiado elevado.

Un estudio de Greenpeace apuntaba hace unos días que España solo recicla el 25,4% de los envases plásticos que consume. En el análisis que la ONG hacía de los datos culpaba a las empresas de la situación, señalando que no se cumplía la obligación de “empresas envasadoras, distribuidoras y grandes superficies” de recuperar y reciclar el plástico y poniendo directamente el dedo de acusación en compañías concretas.

“Debemos cambiar radicalmente nuestro consumo”, declaraba en la nota de prensa de presentación de los datos Julio Barea, responsable de la campaña de plásticos de Greenpeace. “La responsabilidad de este problema recae en las grandes compañías contaminantes, como Coca-Cola, Pepsi o Nestlé, que deben adoptar soluciones sostenibles y sistemas para detener esta crisis”, acusaba.

El plástico es por tanto una bomba de relojería para las marcas.

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No se puede saturar al consumidor lanzando de un modo excesivo los mensajes publicitarios o los convertirá simplemente en ruido de fondo.

Cuando las marcas quieren lanzar una idea y quieren que los consumidores se queden con un mensaje, echan mano de ciertos mensajes. Los presentan de la forma más convincente y los lanzan al mundo. Muchas de las veces esos mensajes se empaquetan como anuncios y se presentan durante las pausas publicitarias, esperando que así conecten con el consumidor, lo convenzan de lo que buscan vender y los seduzcan para que se quede con la marca.

Pero en ese proceso no importa solo encontrar el mensaje más adecuado, también hay que trabajar el modo en el que ese proceso de presentarlo funcione y ese mensaje se quede con las audiencias.

La cuestión de con qué frecuencia se debe servir la publicidad se ha vuelto mucho más problemática en estos tiempos, como recuerdan en el análisis en Warc, porque cada vez hay más canales y más mensajes, al tiempo que las ventanas de atención de los consumidores son más cortas pero también estos son más activos a la hora de intentar evitar la publicidad. Esto hace que establecer cuándo, cómo y cuántas veces se debe servir un anuncio para llegar a los consumidores se haya vuelto una cuestión bastante complicada.

Lo que decía hasta ahora la psicología

Hasta ahora, los expertos partían del cuerpo de investigación sobre publicidad y psicología y las conclusiones que estos habían alcanzado. Los estudios en los años 70 habían determinado que había que someter al consumidor a tres exposiciones a los mensajes publicitarios, ya que estos eran los que lograban una respuesta entre los receptores. De esas exposiciones, la más importante era la primera.

En los 90, sin embargo, los investigadores descubrieron que era más importante el alcance que la frecuencia. Es decir, resultaba más importante que se estuviese hablando de una forma continua de la marca que que se lanzasen explosiones de mensajes antes de entrar en un silencio.

Pero todos estos datos se acaban cruzando con los estudios más recientes y con los elementos que van complicando más las cosas. Un 80% de los anuncios de televisión, apuntaba un estudio posterior a esas dos olas de investigación, o bien son ignorados por los consumidores o bien son asociados a marcas incorrectas.

Es decir, la publicidad se ha vuelto cada vez más complicada y lo que los estudios han ido diciendo a lo largo de las décadas se han convertido en mucho menos relevante, o mucho menos ‘palabra de ley’, para comprender qué se debe hacer y cómo para conectar con los consumidores. Al fin y al cabo, por mucho que se intente lograr exposición, si los consumidores directamente ignoran los mensajes no se logra mucho.

Tampoco hay que sobreexponer a la marca

Además, los estudios más recientes han ido apuntando otros problemas y otras situaciones complicadas. Las empresas no pueden intentar frenar esta situación y solventar estos problemas simplemente bombardeando a los consumidores con anuncios, asumiendo que algo de todo eso ‘caerá’, porque en los tiempos que corren el exceso de anuncios tiene un efecto más bien contrario.

Demasiados anuncios hacen que los consumidores se posicionen contra la marca: hacen que los consumidores acaben desconfiando de ella.

Es lo que acaba de demostrar un estudio de Credos. La repetición del mensaje sí logra que se recuerde mucho mejor lo que se está intentando transmitir, pero esa repetición no puede cruzar la frontera del bombardeo, porque ahí será cuando la compañía pierda a sus consumidores. Una exposición excesiva se ve como simplemente ruido y frustra a los consumidores.

De hecho, la conclusión de ese análisis es que las marcas tienen que ir ganándose poco a poco y en todo momento la confianza de los consumidores y que tienen que trabajar ese terreno de forma continuada.

Los sectores que protagonizarán los próximos grandes bombazos del ecommerce

La alimentación será una de las grandes protagonistas en crecimiento en comercio electrónico en el futuro inmediato.

Una de las claves más importantes para triunfar en el mercado está en saber de dónde van a venir los próximos grandes booms de consumo. La estrategia de las compañías se basa en una parte muy importante en adivinar no solo qué quieren ahora mismo los consumidores sino también qué querrán en el futuro inmediato. Necesitan adelantarse a sus necesidades para diseñar, comercializar y vender lo que los consumidores van a querer comprar.

El boom de internet y el peso creciente que la red tiene en los hábitos de consumo – y en los procesos de compra a todos los niveles – ha hecho que las empresas tengan que empezar a trabajar en otra cuestión determinante. Tienen que posicionarse de un modo destacado de cara al futuro. Tienen que adelantarse a lo que los consumidores querrán y tienen que hacerlo antes de que sean los nuevos players quienes se hagan con ese mercado, esa información y esa conexión con los consumidores.

Dado que en los últimos años han sido muchas empresas nacidas dentro ya de la red las que han encontrado los nuevos filones del mercado y las que se han adelantado a los cambios, resulta más crucial que nunca para las empresas ‘de siempre’ que sean capaces de posicionarse de un modo sólido en este emergente terreno.

¿Y cuáles van a ser esos escenarios de consumo futuros? ¿Qué dominará el mercado y qué será lo que consuman cada vez más de un modo distinto los potenciales clientes? El comercio electrónico llega cada vez a más áreas y consigue que los consumidores se hagan a través de la red con cada vez más y más cosas. En esa carrera por el consumo y por posicionarse de un modo destacado en los procesos de compra, las compañías tendrán ahora que asumir que el abanico de consumo online es cada vez más amplio y que la “próxima gran cosa” puede estar en uno de esos sectores que tradicionalmente se pensaban que no iban a entrar en la venta electrónica.

Así pues, los mercados con más potencial para el futuro del comercio electrónico son bastante llamativos. Como apuntan en un análisis de eMarketer, los productos de cuidado personal, los de automoción y la comida y bebida se han quedado un tanto desmarcados en el boom del comercio electrónico. Sin embargo, si se analiza con cuidado su presente y potencial futuro se puede ver un amplio margen de crecimiento potencial. Es donde puede estar el próximo bombazo del ecommerce.

Las claves del bombazo futuro

Al fin y al cabo, el 50.8% del mercado de las ventas de libros, música y vídeo (en EEUU) está ya en manos de la red y el 39,3% de la venta de electrónica. Frente a ello, los productos de automoción están en el 4,2%, los de cuidado personal en el 9,6 y la comida y bebida en el 2%. Son los datos que manejan en eMarketer y los que creen que cambiarán en el futuro próximo.

En el mercado del cuidado personal, por ejemplo, los cambios de tendencia en consumo están impactando en el modo de vender las cosas. Hasta ahora, dominaban los gigantes de los productos de consumo, que estaban siendo lentos a la hora de llevar el consumo a la red. Si las cosas se vendían en sus redes tradicionales, la industria simplemente las dejaba ahí. Sin embargo, el boom de las marcas directas al consumidor, que están pegando fuerte en este mercado, está cambiando las cosas.

Esas marcas se venden empleando internet como la vía para llegar a los consumidores y se están posicionando empleando esa herramienta. Esto es, la clave de su éxito ha estado en usar internet para posicionarse y para vender, lo que tiene un impacto directo en lo que ocurre en el mercado a nivel generalizado. A medida que se han ido convirtiendo en emergentes y luego en las marcas que estaban marcando la agenda, también han traído consigo el crecimiento del mercado en ecommerce.

El ejemplo de la alimentación

Pero sin duda el cambio más notable se puede ver en el mercado de la alimentación. El consumo de productos de este terreno estaba muy vinculado a las tiendas físicas. Hacer la compra implicaba ir al supermercado y ver qué se estaba comprando. ¿Podían los supermercados online cambiar las cosas?

Lo cierto es que los cambios generacionales han hecho que el supermercado online no sea una idea tan lejana y que su conexión con el público vaya creciendo.

El análisis de eMarketer no es el primero en apuntar en esta dirección. Un estudio de Kantar Worldpanel ya apuntaba hace unos meses que, aunque las ventas online de alimentación y bienes de consumo siguen siendo bajas, el crecimiento del ecommerce estaba por encima del crecimiento general del sector. Las ventas generales en el mercado de la alimentación y los bienes de consumo subían en un 1,6%. Las del ecommerce lo hacían, sin embargo, en un 13%. Algunos mercados concretos, como el chino o el estadounidense, estaban además creciendo de forma masiva y mucho más rápido.

Por qué están creciendo ahora

La clave de este crecimiento estaba, indicaban en el informe de Kantar, en la entrada de los gigantes del ecommerce tradicional en el nicho. Alibaba y Amazon estaban apostando por su supermercados online y eso se notaba.

Lo mismo señala el análisis de eMarketer. Los gigantes de los supermercados, señalan, están haciendo grandes inversiones en venta online. Walmart, el gigante estadounidense, está gastando mucho dinero en desarrollo ecommerce, pero ha visto como sus ventas en ecommerce subían en un 40% en un año. En el caso de los gigantes del ecommerce, también hay movimientos millonarios para lograr crear el músculo necesario para posicionarse en el mercado de la alimentación. Es lo que ocurrió con la compra de Whole Foods por parte de Amazon.

Para posicionarse en la industria, tienen que tener una gran infraestructura online y comprender cómo funciona el ecommerce (lo que les falta a los gigantes de los súpers de siempre) y deben contar con la red necesaria para hacer entregas rápidas en un territorio amplio (lo que le falla a los gigantes del ecommerce, que no tienen una cadena de supermercados físicos que apoye su trabajo).

Los consumidores son mucho más receptivos a comprar alimentación online, en parte porque el ecommerce está más presente que antes en sus vidas y en parte porque ya lo están haciendo a otros niveles. El boom de la comida online, los pedidos a restaurantes, podría haber roto esa primera barrera de entrada.

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La primera razón para darse de alta en una lista de correo son los descuentos.

A las marcas y a las empresas el email marketing les ha empezado a gustar, otra vez más, más que nunca. Tras unos años en los que las redes sociales parecían el elemento clave y de moda, el email marketing ha vuelto a resurgir con fuerza porque los responsables de marketing quieren poder controlar el mensaje, tener un control de a quién llega (algo que con las redes sociales no pueden hacer) y ser además quienes reciben toda la información que los mensajes generan. Igualmente, en un momento en el que parece más difícil que nunca poner los mensajes corporativos frente a los consumidores, el email marketing parece un poderoso paliativo para frenar ese problema.

Pero, aunque las razones por las que el email marketing parece tener mucho interés para las marcas y las empresas están claras, ¿qué es lo que hace que los consumidores se muestren igualmente interesados en estos contenidos? ¿Por qué siguen dándose de alta en las bases de datos de las compañías y buscando recibir esa información?

Teniendo en cuenta que cada vez más los consumidores están más sometidos a ruido de marcas y más saturados por ello, resulta sorprendente y llamativo descubrir este tipo de comportamientos.

Un estudio reciente, elaborado por la Direct Marketing Association (DMA), ha intentado comprender qué es lo que ocurre y por qué. De entrada, han detectado que, tras la entrada en vigor de la ley de protección de datos europea, los consumidores están recibiendo en general menos mails de las marcas. En 2017, la media estaba en recibir 73 envíos de email marketing a la semana. En 2018, sin embargo, la cantidad de correos electrónicos de email marketing que recibieron los consumidores bajó a una media de 57.

Igualmente, los consumidores se han dado de alta en menos bases de datos. De media, los consumidores aseguran que se han dado de alta en nueve listas de correo. En 2017 eran 12.

Pero aunque estos datos no puedan parecer muy positivos, el email marketing tiene una posición bastante buena en lo que respecta al marketing. Un 59% de los consumidores sigue viéndolo como la manera favorita en la que creen que las marcas deberían comunicarse con ellos. Y no solo eso: los consumidores dan ahora más valor a lo que reciben. Un 57% reconoce que lee más de la mitad de los mails que recibe de las marcas.

Por qué nos damos de alta en las bases de datos de las marcas

Este interés y este importante ratio de lectura podría ayudar a comprender qué es lo que hace que los consumidores se den de alta en las listas de correo de las empresas. El estudio ha preguntado de forma directa a los consumidores por el tema, lo que ayuda a perfilar mucho mejor las razones. La mayoría de los consumidores lo hacen por razones vinculadas a sacar beneficios o por una relación más bien estrecha con la marca.

Un 51% se da de alta esperando recibir descuentos y ofertas vinculados a los productos, un 46% porque son consumidores fieles de la marca y un 40% para poder unirse así a un sistema de fidelidad.

Una vez que se está dentro de la base de datos, no se puede asegurar que se vaya a leer todo de forma inminente. Un 46% de los consumidores reconoce que para abrir el mensaje es muy importante que reconozca a la marca que lo envía.

Qué lleva a que los consumidores abandonen

Una vez que el consumidor está ahí y se ha convertido ya en receptor de los mensajes, las marcas y las empresas tienen que asegurarse de que su relación siga siendo fluida y que el consumidor no abandone. Una vez que forma parte de la lista de correo, la clave del éxito está en que no se dé de baja.

La mayoría de los consumidores se da de baja cuando los mensajes son excesivos. Un 59% reconoce que se dio de baja en una lista de correo porque estaba recibiendo demasiados mensajes. Un 43% lo hizo porque la información dejó de ser relevante y otro 43% porque no reconocía a la marca que lo mandaba. Para darse de baja, además, los consumidores van a lo fácil: lo hacen empleando el propio link que aparece en el mail o la web de la empresa (70%).

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