tiempo paisaje

Alguien se graduó a los 22 pero solo consiguió trabajo a los 27, alguien ya tenía un postgrado a los 25 pero murió a los 50. Mientras que otro se graduó a los 50 y vivió hasta los 90.

Hay alguien que está todavia soltero mientras que otro que estudio la secundaria con el, ya es abuelo.

Hay quienes tienen pareja y aman a otra, hay quienes se aman y no son nada.

Obama se retiró a los 55 y Trump empezó a los 70. Todos en este mundo viven de acuerdo a su propio tiempo. Las personas que te rodean pueden parecer ir delante de ti, y algunos parecen ir detrás de ti, pero todos están corriendo su propia carrera en su propio tiempo. No los envidies, están en su vida y tú estás en la tuya.

Así que, relájate. No has llegado tarde. No has llegado temprano. Estas justo a tiempo

Estuvimos presentes en la primera reunión con la comisión directiva de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico.

La sexta edición del Hot Sale ya tiene fecha y está abierta la convocatoria a empresas para participar del gran evento de ventas online organizado por la Cámara Argentina de Comercio Electrónico.

Aquí  un instructivo, paso a paso, para que las empresas puedan participar del Hot Sale.

La Cámara Argentina de Comercio Electrónico anuncia su nueva edición del Hot Sale que se realizará el próximo 13, 14 y 15 de mayo. Las empresas ya pueden inscribirse y participar de este evento que le brinda la posibilidad de posicionar su tienda online, impulsar sus ventas y promocionar sus productos en el sitio oficial www.hotsale.com.ar, así como sumar nuevos clientes en todas partes del país.

¿Cómo participar?

La CACE promueve distintas iniciativas para que todos los que estén interesados en sumarse tengan a disposición todas las herramientas necesarias para hacerlo de modo fácil y sencillo.

Las empresas interesadas pueden conocer el detalle de opciones de sponsoreo aquí. Las fechas límite para participar del evento son: 28 de marzo para las empresas no socias y 4 de abril para las socias.

Aquellas empresas que no sean socias de CACE y quieran participar de la acción, primero deberán gestionar la asociación a CACE a través del siguiente formulario o escribiendo directamente al mail [email protected].

“Desde la CACE organizamos este tipo de eventos donde empresas de todo el país tienen la oportunidad de impulsar sus ventas y llegar a nuevos usuarios. Hace 20 años trabajamos en profesionalizar la industria del eCommerce y evangelizamos las buenas prácticas para que las empresas estén preparadas para estas iniciativas. El año pasado más de 450 empresas participaron de este evento en el cual se vendieron 85,5 millones de pesos por hora a través de más de 1.9 millones de órdenes de compra en sólo tres días. En esta sexta edición esperamos continuar creciendo tanto en cantidad de usuarios como en ventas; por eso queremos invitar a todas las empresas a que se sumen y sean parte del Hot Sale 2019”, sostuvo Gustavo Sambucetti, Director Institucional de CACE.

Fuente

 

El marketing no es solo para multinacionales.

Cuando se habla o se escribe sobre una historia de éxito de una startup, se suelen incluir ciertos elementos recurrentes que son casi parte de lo que se da por sentado que será la narrativa de su historia de éxito. Suele haber una historia personal vinculada a quienes han fundado la compañía, una visión adelantada que ha sabido encontrar un nicho de mercado o una historia sobre la relación con sus consumidores.

Además, se da casi por sentado que se contará una historia de superación, sobre como empezaron con casi nada y ahora se están convirtiendo en la nueva gran empresa del mercado o el elemento de moda. Es casi parte del folklore de los emprendedores: nacer en un garaje y luego crecer y crecer para acabar convirtiéndose en un gigante.

En esa narrativa, poco es lo que se suele contar sobre el trabajo de creación de la imagen de marca y mucho menos sobre la estrategia de marketing y sobre cómo se posicionó a la compañía en cuestión echando mano de una buena campaña marketera. Es como si el marketing no fuese necesario en esas historias (que, no olvidemos, son ellas también parte de la estrategia de marketing) y es como si no lo hubiesen necesitado para encontrar su lugar en el mercado y para llegar a los consumidores.

En la narrativa recurrente sobre las startups, el éxito llega por su producto y los consumidores lo encuentran en medio de la amplia oferta de productos y servicios disponibles casi por ciencia infusa.

El marketing es crucial

Y, sin embargo, esa creencia es en cierto modo una visión romántica de las cosas, una manera de ver la realidad de las empresas que apunta demasiado hacia un lugar y borra de la historia otro punto muy importante. Porque, se mire como se mire y se haga como se haga, para llegar a los consumidores y para conectar con las audiencias tiene que emplearse el marketing. El marketing es muy importante tanto para las startups como para las pymes.

De hecho, el marketing – y saber emplearlo en el proceso de lanzamiento de la compañía – es lo que puede funcionar como elemento clave para llegar al mercado y para que los consumidores descubren y conecten con las propuestas. Como apuntan en un análisis de Marketing Week, el mundo está lleno de buenas ideas, pero si esas ideas quieren conectar con los potenciales consumidores tendrán que introducir desde un primer momento una estrategia de marketing en su plan de negocios.

Dos creencias erróneas

Habitualmente, las pequeñas empresas y las startups suelen dejar de lado el marketing por dos motivos. Por un lado, piensan que la estrategia de marketing y el realizar acciones en este terreno (o en el de la publicidad) es algo que queda para las grandes compañías. Son los gigantes multinacionales quienes tienen que hacer marketing y quienes tienen músculo para lanzar sus campañas, se dicen.

Por otro lado, dan por sentado que no tienen dinero para hacer marketing y que cualquier inyección de capital que llegue a la compañía debe emplearse para cualquier cosa antes que para hacer marketing.

Las dos ideas parten de posiciones un tanto equivocadas. Los gigantes ciertamente hacen marketing y lo hacen a una escala que ninguna pyme podrá igualar, pero eso no quiere decir que el marketing sea solo para ellos. Cada compañía puede hacer las cosas según sus capacidades. Lo mismo ocurre con el dinero: el marketing cuesta dinero, ciertamente, pero se pueden emplean presupuestos diferentes y también se debe asumir que, igual que ciertas inversiones se consideran determinantes e inevitables, ocurre algo similar con el marketing.

Simplifica el desarrollo de la propia empresa

De hecho, contar con una estrategia clara de marketing desde el primer momento puede ayudar a hacer mejor las cosas en otros terrenos clave. Como explica al medio británico una startup, tener una responsable de marketing y una estrategia marcada, habiendo diseñado cómo iba a ser la marca, ayudó a perfilar mucho mejor el diseño del producto.

A eso se suma que tener una buena estrategia de marketing – o simplemente una estrategia – simplifica el proceso de adquisición de nuevos consumidores. El marketing es el que llega a ellos y el que les lleva a encontrar a la compañía y su producto.

Fuente

PuroMarketing

Compañías de diferentes sectores toman la decisión, mientras el plástico se convierte en un activo de marca tóxico.

Si un material se ha convertido en una especie de icono del siglo XX y de cómo han cambiado las relaciones entre los consumidores y los productos (y la huella que estos generan), ha sido el plástico. El plástico se empezó a producir de forma masiva tras la II Guerra Mundial y se convirtió en el elemento que se empleaba para todo. Los productos eran de plástico, el plástico servía para todo y el packaging se llenaba también de plástico. Las empresas lo empleaban de forma masiva y crearon una cultura en la que el plástico se convertía en un material de usar y tirar. Una vez empleado, acababa en la basura.

El frenesí del plástico no ha terminado, pero sí la visión del material como una especie de solución mágica a todos los problemas. Cada vez se es más consciente del impacto que tiene en el entorno y la visibilización de problemas, como las grandes islas de plástico que flotan a la deriva en el océano, han ido mostrando la cara menos glamurosa del plástico.

Por tanto, en los últimos años el plástico se ha convertido en un activo tóxico. Lo ha hecho en la visión que los consumidores tienen del mismo, siendo cada vez más conscientes de su huella medioambiental, pero también a nivel legislativo. Los estados están aprobando cada vez más leyes que restringen el uso del plástico, como ha ocurrido con las bolsas de plástico y la ley que prohíbe su distribución gratuita. El plástico es ahora un problema más para las empresas.

Carlsberg ha eliminado las anillas plásticas

El plástico desaparece

Las empresas han ido anunciando medidas para reducir o eliminar el uso de elementos de plástico. Las pajitas, omnipresentes en las cadenas de comida rápida, fueron uno de los grandes temas del verano, a medida que grandes compañías iban anunciado que abandonaban su uso. Disney prevé erradicarlas en sus parques este año y Starbucks señaló que lo hará a partir de 2020.

Pero donde el peso de la nueva imagen negativa del plástico se está notando más es en el packaging. Las grandes compañías están empezando a cambiar cómo presentan sus productos, pero también lo hacen las pequeñas. El plástico – o más bien su ausencia – es uno de los temas candentes en diseño de packaging.

Hace unos meses, Carlsberg presentaba un nuevo pack de cervezas que eliminaba la anilla plástica que las unía y empleaba un adhesivo diseñado a medida.

La campaña de Carrefour para evitar los envases plásticos

Las cadenas de supermercados también están reduciendo el plástico o usando alternativas, como las bolsas de papel que usan ahora cadenas como Gadis o como Lidl. Otras, como Carrefour, están ensayando alternativas. La multinacional va a permitir en sus centros de España que los clientes “usen sus propios recipientes y bolsas para realizar sus compras en carnicería, charcutería, pescadería y frutería”, como explicaban en una nota de prensa. Los recipientes para el uso tendrán que ser transparentes y con tapa o, en el caso de la frutería, una bolsa o malla transparente.

Pero lo cierto es que la penalización del plástico no solo se centra en elementos puntuales. Algunas compañías han directamente suprimido su presencia de forma total. Samsung es una de las empresas que anunció que iba a eliminar el plástico de todo su packaging.

En una nota de prensa, hace unas semanas, apuntaba que desde ya la primera mitad del año iba a sustituir el plástico de todo el empaquetado de sus productos por “materiales ambientalmente responsables, como elementos reciclados, bioplásticos y papel”. La compañía se convertía así en una más de las que se sumaban a la llamada economía circular.

El nuevo packaging sin plástico de Samsung

Una bomba a punto de estallar

Lo interesante del movimiento de Samsung no es solo el salto al packaging libre de plástico, sino también lo que la compañía dijo cuando presentó la decisión. “Adoptaremos materiales más sostenibles para el medio ambiente, incluso si esto supone un incremento de costes”, explicaba en la nota de prensa del lanzamiento Gyeong-bin Jeon, director de Samsung’s Global Customer Satisfaction Center.

Este dato es importante porque permite comprender cómo han cambiado las cosas para las empresas y cómo el plástico se ha convertido en la bestia a eliminar. El coste en términos de imagen de seguir empleando plástico en exceso se ha convertido en demasiado elevado.

Un estudio de Greenpeace apuntaba hace unos días que España solo recicla el 25,4% de los envases plásticos que consume. En el análisis que la ONG hacía de los datos culpaba a las empresas de la situación, señalando que no se cumplía la obligación de “empresas envasadoras, distribuidoras y grandes superficies” de recuperar y reciclar el plástico y poniendo directamente el dedo de acusación en compañías concretas.

“Debemos cambiar radicalmente nuestro consumo”, declaraba en la nota de prensa de presentación de los datos Julio Barea, responsable de la campaña de plásticos de Greenpeace. “La responsabilidad de este problema recae en las grandes compañías contaminantes, como Coca-Cola, Pepsi o Nestlé, que deben adoptar soluciones sostenibles y sistemas para detener esta crisis”, acusaba.

El plástico es por tanto una bomba de relojería para las marcas.

Fuente

No se puede saturar al consumidor lanzando de un modo excesivo los mensajes publicitarios o los convertirá simplemente en ruido de fondo.

Cuando las marcas quieren lanzar una idea y quieren que los consumidores se queden con un mensaje, echan mano de ciertos mensajes. Los presentan de la forma más convincente y los lanzan al mundo. Muchas de las veces esos mensajes se empaquetan como anuncios y se presentan durante las pausas publicitarias, esperando que así conecten con el consumidor, lo convenzan de lo que buscan vender y los seduzcan para que se quede con la marca.

Pero en ese proceso no importa solo encontrar el mensaje más adecuado, también hay que trabajar el modo en el que ese proceso de presentarlo funcione y ese mensaje se quede con las audiencias.

La cuestión de con qué frecuencia se debe servir la publicidad se ha vuelto mucho más problemática en estos tiempos, como recuerdan en el análisis en Warc, porque cada vez hay más canales y más mensajes, al tiempo que las ventanas de atención de los consumidores son más cortas pero también estos son más activos a la hora de intentar evitar la publicidad. Esto hace que establecer cuándo, cómo y cuántas veces se debe servir un anuncio para llegar a los consumidores se haya vuelto una cuestión bastante complicada.

Lo que decía hasta ahora la psicología

Hasta ahora, los expertos partían del cuerpo de investigación sobre publicidad y psicología y las conclusiones que estos habían alcanzado. Los estudios en los años 70 habían determinado que había que someter al consumidor a tres exposiciones a los mensajes publicitarios, ya que estos eran los que lograban una respuesta entre los receptores. De esas exposiciones, la más importante era la primera.

En los 90, sin embargo, los investigadores descubrieron que era más importante el alcance que la frecuencia. Es decir, resultaba más importante que se estuviese hablando de una forma continua de la marca que que se lanzasen explosiones de mensajes antes de entrar en un silencio.

Pero todos estos datos se acaban cruzando con los estudios más recientes y con los elementos que van complicando más las cosas. Un 80% de los anuncios de televisión, apuntaba un estudio posterior a esas dos olas de investigación, o bien son ignorados por los consumidores o bien son asociados a marcas incorrectas.

Es decir, la publicidad se ha vuelto cada vez más complicada y lo que los estudios han ido diciendo a lo largo de las décadas se han convertido en mucho menos relevante, o mucho menos ‘palabra de ley’, para comprender qué se debe hacer y cómo para conectar con los consumidores. Al fin y al cabo, por mucho que se intente lograr exposición, si los consumidores directamente ignoran los mensajes no se logra mucho.

Tampoco hay que sobreexponer a la marca

Además, los estudios más recientes han ido apuntando otros problemas y otras situaciones complicadas. Las empresas no pueden intentar frenar esta situación y solventar estos problemas simplemente bombardeando a los consumidores con anuncios, asumiendo que algo de todo eso ‘caerá’, porque en los tiempos que corren el exceso de anuncios tiene un efecto más bien contrario.

Demasiados anuncios hacen que los consumidores se posicionen contra la marca: hacen que los consumidores acaben desconfiando de ella.

Es lo que acaba de demostrar un estudio de Credos. La repetición del mensaje sí logra que se recuerde mucho mejor lo que se está intentando transmitir, pero esa repetición no puede cruzar la frontera del bombardeo, porque ahí será cuando la compañía pierda a sus consumidores. Una exposición excesiva se ve como simplemente ruido y frustra a los consumidores.

De hecho, la conclusión de ese análisis es que las marcas tienen que ir ganándose poco a poco y en todo momento la confianza de los consumidores y que tienen que trabajar ese terreno de forma continuada.